En Lucknow se rueda una película que, según la información difundida por Hindustan Times, lleva por título de trabajo Gandhi and My Mother. La dirige Sudhir Mishra y Manoj Bajpayee interpreta a Gandhi. El rodaje comenzó a principios de septiembre y estaba previsto que continuara hasta octubre. La producción ha recreado una atmósfera de los años cuarenta con automóviles, vestuario y carteles de época.

Un dato de producción puede abrir una pregunta de cine. Cuando una calle contemporánea se convierte en una calle de otro tiempo, la escenografía no se limita a tapar lo nuevo y agregar objetos viejos. Decide qué signos harán visible ese pasado, cuánto deberá creer el espectador y qué parte de la ciudad real permanecerá dentro del plano.

La ciudad y la época

Lucknow no es un fondo intercambiable. Como toda ciudad filmada, pone a disposición arquitectura, luz, tránsito y habitantes que pueden resistirse a la idea previa de una escena. El cine histórico suele partir de documentos y fotografías; luego tiene que resolver problemas más concretos: dónde ubicar un cuerpo, por dónde hacerlo caminar, qué aparece detrás cuando la cámara se mueve.

La noticia del rodaje incluye una tensión interesante. Mishra trabaja con una figura histórica cuya imagen pública es enorme, mientras la propia denominación provisional de la película sugiere una relación íntima. Todavía no conocemos la película, de modo que sería prematuro adjudicarle una lectura de Gandhi. Sí puede observarse el desafío que asume su puesta: encontrar una escala humana dentro de un relato cargado de historia.

Seguir rodajes fuera de Hollywood permite prestar atención a estas decisiones antes de que una campaña de estreno las convierta en un resultado terminado. En Lucknow, por ahora, hay calles transformadas, un equipo trabajando y una película todavía abierta.