Si hubiera que elegir hoy una serie de Apple TV para seguir semana a semana, elegiríamos Slow Horses. La sexta temporada comenzó el 16 de septiembre de 2026 y recupera a los agentes desplazados a Slough House, esa oficina donde el MI5 deja a quienes prefiere mantener lejos de sus asuntos importantes.
Jackson Lamb, interpretado por Gary Oldman, no es un jefe ejemplar. Su inteligencia convive con la desidia, el mal humor y una relación poco decorosa con cualquier idea de heroísmo. La serie encuentra en esa fricción algo más durable que el chiste: personas descartadas por una institución que, incluso cuando aciertan, se resiste a reconocerlas.
Espías sin brillo
La adaptación de las novelas de Mick Herron entiende que el suspenso necesita tiempo para los errores. Los planes se tuercen, la información llega tarde y los personajes deben improvisar. El humor negro no interrumpe la tensión: recuerda que las operaciones también dependen de vanidades, lealtades precarias y decisiones tomadas desde una oficina.
Hay series de Apple más aparatosas y con imágenes más espectaculares. Nuestra preferencia por Slow Horses responde a su precisión para sostener un conjunto de personajes y un tono propio. La nueva temporada sigue en emisión; este juicio considera la trayectoria de la serie y sus primeros episodios, no adelanta una valoración del final.